EL PEQUEÑO TRAIDOR * * * *
Director: Lynn Roth
Artistas: Ido Port, Alfred Molina, Jake Barker,
País: USA, Israel Año: 2007 Contenidos: S,
Apta para mayores de 14 años
Argumento
Proffy, un niño israelí (Ido Port) de escasos 11 o 12 años es fantasioso y perspicaz, al ser hijo único se refugia en sus juegos y en la amistad de sus dos amigos camaradas, él decide que en momentos es necesario derribar barreras y por esas extrañas jugarretas que propicia el azar, se vuelve amigo del sargento inglés Dunlop (un convincente Alfred Molina) y aunque su amistad sea sincera e inocente, ésta será mal vista por quienes les rodean y allí empezarán los problemas.
Proffy ve en Dunlop al padre que no tiene y Dunlop queda encantado por el chico hasta que son descubiertos y Poffy es llevado a juicio por ser considerado un traidor acusado de fraternizar con los rivales invasores.
Datos
1. Estamos ante un filme sensible, que evita caer en el melodrama excesivo, una película dirigida con acierto por Lynn Roth que se sustenta en la buena química y la actuación de sus dos protagonistas: Ido Port, una revelación por su espontaneidad y Alfred Molina que como generalmente ocurre sabe hacer una buena creación del personaje que se le proponga por su amplio registro de aptitudes interpretativas.
2. Se agradece que ahora sea otro el tema elegido de la historia del pueblo judío, y que no se haya recurrido de nueva cuenta al ya tan manido tema del Holocausto, que si bien es trascendental, ya se abordó en repetidas ocasiones en la pantalla grande. Una anécdota mínima que es la amistad entre un niño y un adulto, opuesto pero semejante a sí mismo es el centro de una historia, que por fortuna tiene un buen desarrollo, y en ningún momento se pierde el interés ni se debilita el ritmo narrativo.
3. Proffy es un niño abierto a la vida, sabe ser amigo de sus amigos, es un buen hijo, aunque un tanto inquieto, le gusta vivir la aventura y en sus andanzas, el sargento Dunlop lo rescata en un momento de toque de queda, ese será el principio para una amistad genuina presidida ante todo por la identificación emocional que ambos experimentarán.
4. Dunlop lo acepta como una especie de hijo adoptivo, y con él perfecciona su hebreo, al tiempo que ambos bucean en lecturas bíblicas o en juegos de ajedrez en el cuartel.
5. “El pequeño traidor” deja constancia que no importan las edades, los credos o nacionalidades cuando se puede propiciar una amistad pura y sincera, lo malo es que los ajenos siempre ven “la paja en el ojo ajeno” y Proffy deberá pasar una prueba difícil para que su inocencia vuelva a ser confiable para los otros.
6. Vale la pena verla por su contenido actual y que invita a una reflexión en cuanto a la necesidad de la solidaridad humana.
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