ADIOS MUCHACHOS * * * *
Director: Louis Malle
Actores: Gaspar Manesse – Raphael Fejtö – Francine Racette – Stanislas Carré De Malberg – Francois Berléand – Philippe Morier-Genoud – Francois Négret – Peter Fitz – Pascal Rivet – Benoit Henriet
Año: 1987
Pais: Francia – Alemania
Contenido: Ok. Apta para todos los públicos
Argumento
La Francia ocupada, durante la Segunda Guerra Mundial. Julian Quentin y su hermano François regresan al internado regentado por frailes donde cursan sus estudios. Al lugar se ha incorporado Jean Bonnet, un chico inteligente pero algo retraído, en el que Julian detecta enseguida algo raro. La cámara se traslada a la vida cotidiana del colegio: las clases, los momentos de recreo, las bromas infantiles, su curiosidad, las ceremonias religiosas en la capilla… La curiosidad de Julian por Jean va en aumento, y, chico de mente despierta, aunque sin experiencia de la vida, poco a poco averigua qué hay diferente en “el nuevo”: es judío.
Luego se describen con enorme sensibilidad como las diferencias iniciales entre Julian y Jean se acaban convirtiendo en una amistad. Resulta magnífico el recurso a los zancos, que dan poca estabilidad, o al juego del tesoro, para hablar de unos juegos infantiles que no pueden impedir la oscuridad y el horror que se vienen encima, por la persecución nazi.
Al tiempo se describe la buena educación de los colegios religiosos de antaño -nada que ver con los topicazos anticlericales recurrentes en algunos cineastas, vemos cómo se forma a los chicos en valores espirituales, científicos y humanos, ahí está ese canto a la libertad cuando son pillados en connivencia con un mercado negro “doméstico”-, incluido el heroísmo de unos frailes que no dudan en acoger, ocultos entre sus alumnos, a chicos judíos.
La escena en que el superior parte del colegio con los muchachos atrapados, con ese intercambio, “adiós, padre”, “adiós muchachos” es muy emocionante, gracias también a su inteligente sobriedad. También destaca ese momento gozoso compartido entre chicos, religiosos, profesores, personal no docente, en la proyección de una película de Chaplin, Charlot emigrante.
Datos:
- Hay una gran riqueza entre los diferentes personajes, que actúan muy bien. Se perciben sus mundos interiores y sus valorizaciones.
- Se crea entre ellos un clima de solidaridad, con las “escapadas normales” de los alumnos frente a sus profesores exigentes, pero siempre muy unidos todos contra el dominio nazi. Es una película divertida, conmovedora y muy grata.